Desde hace unos pocos años está pasando
un fenómeno en todas las clases donde los discentes están más atentos a los
ordenadores, que a lo explicado por el
docente, esto se debe a que hemos pasado de un sociedad donde nos comunicábamos
de forma presencial y verbal a una sociedad donde te comunicas a base de textos
simplificados y “estados”. ¿Ya
sabréis de lo que estamos hablando? Si, las redes sociales (Tuenti,
Facebook….etc.) nos quedamos inmersos en ellas, en las fotos y en comentarios
que han dejado los demás amigos, al mismo tiempo que dejamos el nuestro o
respondemos a los mensajes.
Esto mismo ha pasado en una exposición
de clase donde unas compañeras explicaban una herramienta y una gran mayoría
estaban más atentas a sus pantallas que a la del proyector.
Nos podemos hacer una pregunta ¿Por
qué?
Las contestaciones creemos que pueden
ser tantas como alumnos hay en clase pero a rasgos generales o porque no les
atrae lo que el maestro explica o están enfermos con las redes sociales.
¿Qué soluciones podemos tener?
Para la primera que las explicaciones
sean de una forma más creativa donde el alumno tenga que formar parte de dicha
explicación o que les haga reflexiona. Y para la segunda que se restringieran los
permisos y unas páginas prohibidas.
Porque creemos que el maestro no es un
policía que tenga que ir ordenador por ordenador controlando el historial o en
que páginas ha navegado el alumno, su función es motivar y ayudar a que los
niños ha aprendan.
Pilar y Rosique
Pilar y Rosique

No hay comentarios:
Publicar un comentario